Es muy común que se identifique el concepto de alquiler con el de arrendamiento. Al igual que sucede en este último, se da el caso de un acuerdo entre una parte arrendadora y una arrendataria mediante la cual se disfruta de un determinado bien tras el debido pago de una compensación económica.
De hecho, a menudo suele entenderse que el concepto de alquiler se refiere específicamente a la acción de afrontar un arrendamiento entre dos partes. En ese sentido, tanto como arrendar como alquiler son entendidos como similares, por lo que la distinción entre ambos será con base en la naturaleza del bien o servicio en el que nos centremos (se emplea más el concepto de arrendamiento para el ámbito inmobiliario).
El pago de un alquiler puede tener lugar en solo momento como pago único, aunque es mucho más frecuente que se realice por medio de pagos periódicos o cuotas (generalmente mensuales).